Todos sabemos que en los tiempos que corren, para que nuestros entrenamientos sean más efectivos, no basta solo con incrementar las cargas, repeticiones o intensidad.

Incluso con las rutinas o entrenamientos sin peso o con nuestro propio peso, debemos tender a realizar un entrenamiento que fortalezca globalmente todo el cuerpo, y para ello no debemos dejar de lado, es más, debemos tener muy en cuenta el incluir en nuestras rutinas el trabajo de core.

En todo entrenamiento y no iba a ser menos en un entrenamiento funcional de alta intensidad, una técnica depurada y correcta y una posición del cuerpo adecuada, nos va a permitir mantener la intensidad y potencia de nuestros movimientos durante un periodo mayor de tiempo. Una posición adecuada de la pelvis evitará cargas excesivas en las extremidades, y esto se conseguirá teniendo un core fortalecido que evite que con la fatiga se produzca una desalienación de nuestra posición.

El efecto que se puede producir al combinarse esta desalineación con una intensidad excesiva o un volumen de trabajo elevado acabarán sin ninguna duda en lesión, y esto es precisamente lo que un deportista debe evitar, que el trabajo realizado, le desencadene el efecto contrario al esperado, lesión, frente a mejora de su estado físico.

Por lo tanto, no sirve de nada tener un alto nivel físico, una fuerza elevada, así como unas condiciones aérobicas excelentes si no tenemos un cimiento potente que soporte nuestra estructura musculo-esquelética.

El core comprende toda nuestra musculatura de la zona media del tronco, principalmente abdominales y lumbares, y el resto de músculos próximos a estos, que ayudan a la estabilidad del tronco.

 

La posición neutra de la pelvis se consigue cuando hay un equilibrio entre los grupos musculares anteriores y posteriores.

Es remarcable la importancia que tiene la orientación e inserción del músculo psoas en las vértebras lumbares. La estabilización lumbo-pélvica son fundamentales para mantener la curvatura natural de la columna vertebral, además de ser un elemento esencial a la hora de generar mayor potencia en nuestros movimientos.

Por lo tanto, es necesario entrenar el core, nos centramos muchas veces en grandes series de entrenamientos, repeticiones e intensidad para fortalecer nuestras piernas, brazos, etc… y dejamos de lado o para el final, el entrenar nuestro core. Un correcto entrenamiento de esta parte de la musculatura nos permitirá mejorar todos nuestros movimientos, y es más que recomendable dedicarle, al menos una vez a la semana, un trabajo más específico.

Desgraciadamente es muy común dejarlo para esos ratos del final del entreno, donde muchas veces por la fatiga acumulada, no le prestamos la correcta atención e intensidad necesaria. ¡Toma nota, eso hay que cambiarlo!

Los beneficios que nos aporta el tener un core potente y tonificado son:

  • Buena alineación postural que se traducirá en una trasmisión más eficiente de las fuerzas a través del cuerpo, y por lo tanto una mejora en el rendimiento deportivo.
  • Correcta estabilización de la cintura escapular y pelvis por lo que se obtiene un mayor rendimiento de las fuerzas que provienen de tronco y piernas.
  • Mejora en la respiración, al conformar un bloque compacto al estabilizar la columna vertebral.
  • Aumentar la capacidad muscular de esta zona, lo que nos permitirá realizar durante periodos mayores de tiempo e intensidad  el realizar los movimientos de una manera correcta.

Flexiones de tronco o Sit-Ups, rotaciones y extensiones de tronco implementadas con disco o balón medicinal, extensiones lumbares y planchas, son rutinas que debemos tener siempre en cuenta

¡NO TE OLVIDES FORTALECE TU CORE!!

FMS.

sal de tu zona de conforta, trabaja, suda, consíguelo!

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